viernes, 28 de octubre de 2016

"Sentirme sola no es más que mi responsabilidad, no saber gestionar mis prioridades también, querer creer es una lección aprendida a demasiada distancia del hoy. Unas palabras que se cortan, que son verdad hoy, conmigo, pero quizá no mañana en la metamorfosis de ser, cuando no salen los sencillos gestos, tan esenciales. A veces pides y a veces se te concede, a veces das y esperas, a veces fallas sin directriz previa.... a veces, solo a veces, te paras y miras más allá y quizá algo más adentro y te sorprendes, y te dejas sorprender y sólo caminas, que ya es bastante.

No suelo quedarme a verlas venir, otra lección aprendida de lejos, porque aquello que esperas puede no suceder nunca, aunque se ofrezcan garantías. La vida es una partida de poquer visto, o las ves o no las ves, juegas con tus cartas y las que hay sobre la mesa pero nunca con las que los demás se guardan, con aquello que sólo ellos saben. Y, a veces, no ir significa ganar. No es más valiente quien juega, quien se arriesga como si no tuviese nada que perder, más que su orgullo..."- Fragmento de un relato incompleto.

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